Posts Tagged ‘Carlos Ruíz Zafón’

¡Cumpleaños feliz!

junio 16, 2010

Aunque se suele decir que nunca se debe guardar nada para una ocasión especial  porque hay que celebrar cada día que pasa como si fuera el último, hoy me voy a tomar el privilegio de no hacer caso a tal consejo popular. Cuando sepáis la razón apoyaréis mi decisión empedernidamente, estoy segura…

Alejado del mundanal ruido que caracteriza Paris, Londres, Madrid o Barcelona, de distracciones que alteran la forma de vivir la vida o de contratos sospechosos que encierran tras de sí turbios intereses, Ruiz Zafón celebra en Los Ángeles los diez años de ‘La Sombra del Viento’. Sí, hoy se cumple una década de un éxito sin precedentes ni adversarios: un centenar de ediciones y quince millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.

El tiempo va pasando, de eso no cabe duda. Thomas Carlyle, escritor e historiador británico, apuntó alguna vez que “el presente es la viviente suma del pasado”, un pasado en el que nuestro autor ha aprendido que ” las personas que aprecian la lectura, el lenguaje, las ideas y los libros son muy parecidas en todas partes y que lo que les une trasciende fronteras y diferencias culturales”. Razón de peso ésta para explicar la tan buena recepción de los libros en todos los países en los que han sido publicados, casi más de 50.

En estos años, las aficiones de Carlos Ruíz Zafón no distan mucho de lo que ya conocíamos: su pasión por los dragones no amaina, incluso sigue adoptándolos allá donde los encuentra pese a que su convivencia con ellos, en paz y en armonía, sea cada vez más creciente; admira el trabajo de los guionistas televisivos creadores de series de televisión en los canales de cable como HBO o Showtimes “donde la calidad dramática y la factura formal es impecable y a menudo muy superior a la que encontramos en el cine de exhibición comercial”; añora su Barcelona natal, continúa dedicando sus horas a la lectura y a la música, sus dos grandes pasiones y asegura que para estar bien informado de todo lo que sucede a su alrededor y no perder ni un ápice de la actualidad, suele consultar las ediciones digitales de varios periódicos estadounidenses como son ‘The Guardian’, ‘The New York Times’ y ‘Los Angeles Times’ compaginándolo con los sorbos de su café matinal, pues asegura que las cosas que realmente le interesan prefiere leerlas en papel y en mano, porque para el ruido pasajero le basta “con la pantalla del ordenador”.

En cuanto a la procreación de un nuevo retoño para la tetralogía de ‘El Cementerio de los Libros Olvidados’, Zafón no quiere dar detalles, tan cauteloso como siempre, pues opina que “es mejor no hablar demasiado de los planes que uno tiene o de lo que tiene entre manos en cada momento porque luego uno cambia de idea y termina haciendo algo muy diferente a lo que los lectores esperaban”.

Como vemos, ha habido y hay de todo y casi todo interesante. Ahora sólo nos queda confiar en que ‘La Sombra del Viento’ consiga sobrevivir otros diez años más en el mercado, lo cual significará que los lectores continúan divisando entre las páginas de la novela sensaciones causantes de atmosferas nuevas que siguen flotando en aquella Barcelona de posguerra, ésa que no cesa de embriagar con su color, historias, gentes y aires góticos a millones de lectores que bucean en sus paisajes gracias a las palabras de un gran escritor, para mí, el mejor entre los mejores: Carlos Ruíz Zafón.

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El camino que construyen los recuerdos

enero 17, 2010

Alguien me dijo alguna vez, que no hay que ponerse triste ante una despedida, porque una despedida es necesaria para volver a reencontrarse.

Después de once años deambulando por unas páginas en las que Barcelona se sumía en un vaivén de historias incansables y un sin fin de momentos aletargados causantes del desvelo en millones de zafónmaniacos, la Ciudad Condal dejará su protagonismo incipiente en las novelas de Zafón para que su puesto sea ocupado por Los Ángeles.

En una entrevista concedida a Efe, Ruíz Zafón cree que ya ha llegado la hora de dejar “descansar a Barcelona” y continuar sus hazañas literarias con Los Ángeles como marco de sus novelas, pues explica que “el mundo es grande” y que después de haber pasado quince años en esa ciudad californiana, posiblemente “los más decisivos” de su vida,  tarde o temprano utilizará esos años para intentar explicárselos a sí mismo “a través de la ficción”.

Quince años dan para mucho. Sin embargo, él confiesa que “aunque uno escribe con el cerebro de lo que le cuentan las tripas y todo lo que nos rodea gotea y deja su marca”, ´él hace “muchas cribas, reescrituras, remontajes, reconstrucciones y correcciones a lo largo del proceso, con lo cual la cohesión y el diseño general de la novela va emergiendo lentamente desde el principio”.

En cualquier caso, quizá las sensaciones dulces, insípidas en algunas situaciones y aquéllas atroces y pavorosas que se enmarcaban en la ciudad literaria del autor por excelencia, se trasladen a un lugar en donde, cuando percibamos esa hiperrealidad estilizada y transformada en historias que caracteriza la novela de Zafón, descubramos esa fascinación heredada de la Barcelona que antaño protagonizaba esas escrituras.

‘Imatges’ que no son ficción

enero 17, 2010

Hay un territorio pasado y perdido. El lector lee y pasan los años. A veces se sorprende buscando, con nostalgia y desconcierto, un tiempo en que se encontró con aquellos primeros libros que lo hicieron entrar en un mundo más importante y más entero, más íntegro que éste. Pues bien, en este laberinto de lecturas, Carlos Ruíz Zafón recrea la Barcelona de la posguerra con magia visual, adentrándose en los recovecos que ella misma aguarda en sus calles fantasmales.

Las Ramblas

Barcelona es para Zafón, como lo que para un niño un caramelo. Su afición por la ciudad le viene desde pequeño, cuando atravesaba sus calles desde La Sagrada Familia hasta el colegio de Sarrià, en donde él estudiaba. Una ciudad que ha caminado intensamente entre sus pasos. “Me fascina su historia desde el XIX hasta la Guerra Civil y la posguerra. Me sucede algo similar con la historia de Nueva York del siglo XIX hasta la Segunda Guerra Mundial. Estas ciudades, como el paisaje de mi colegio, pertenecen a un mundo gótico y tenebroso que es mi mundo como escritor”, ha confesado. Admite que a partir de sus novelas  se puede vislumbrar la Barcelona actual, pues “si miramos la letra pequeña y la grande, vemos que las grandes dinámicas de la Historia son como la marea, vienen y van, y siempre pisan sobre mojado”.

Y sí, no cabe duda de que posee vida propia: Barcelona respira en las calles y en los espacios imaginarios creados por el autor. Sin embargo, ¿qué papel desempeña?

Calle de El Raval

Eduardo Ruíz Tosaus parece muy convencido cuando señala que “en las tres novelas de Ruiz Zafón en las que Barcelona es el escenario principal (Marina, La sombra del viento y El juego del ángel) la ciudad se plantea desde múltiples perspectivas. Barcelona es la ciudad de lo mejor y lo peor, de los barrios altos y del Raval, del enigma y del recoveco, de las prostitutas y de los burgueses y sus palacetes, de lo gótico y lo absolutamente vulgar“. Sin embargo, cree que ” Zafón da una imagen de la ciudad que aparece ya en escritores contemporáneos (especialmente Eduardo Mendoza)”. De la Barcelona de Zafón destaca “la candidez de sus descripciones, con la imagen de los protagonistas de Marina descubriendo las calles o los palacetes de Sarriá y, especialmente, con la imagen de un padre que lleva a su hijo de la mano a descubrir un maravilloso cementerio de libros atravesando las calles de la ciudad”. Opina que “la Barcelona de estas pequeñas descripciones sí aportan una visión nueva de la ciudad en la literatura contemporánea”.

Claro está que el protagonismo de la Ciudad Condal impregna de un gran atractivo a sus novelas, pues esa atmósfera tan peculiar y fascinante nos transmite la idea de una “Barcelona que vindica imaginarios ya desaparecidos debido a la obsesión por la modernidad a toda costa”. Sergi Dòria conoce bien los escenarios de las novelas de Zafón, ya que, como ya he comentado en otra entrada del blog, publicó hace dos años ‘Guía de la Barcelona de Carlos Ruíz Zafón’, en la que accedemos a El Born, a el Raval, el Barrio Gótico, a el Pueblo Nuevo, el Ensanche, a la Bonanova; los lugares en los que hemos conocido a Daniel Sempere, a David Martín y a Óscar Dray, dónde se esconden El Cementerio de los Libros Olvidados o la librería de los Sempere. Todo ello se revela aquí y está al alcance de todos. Por eso, Dòria explica que “no estamos ante una Barcelona realista, pero sí como nomenclator de su memoria literaria. Una ciudad “mirada” a través de unos personajes con los que nos podemos identificar”.

La Barcelona de principios del siglo XX

El caso es que estas novelas nos hacen rememorar la Barcelona de la posguerra en la que la misería, el hambre y el estraperlo apabullaban las calles catalanas, ésas que Zafón, ahora con palabras, envuelve en una neblina ensoñadora gracias a unas descripciones nítidas que recrean una Barcelona fantasmagórica y espectral.

Aquí añado un documental de 1940 titulado ‘Barcelona, ritmo de un día’ del director de cine Arturo Román.

Aspiraciones elevadas, expectativas moderadas

enero 16, 2010

En la literatura fantástica, los dragones permanecen dormidos tras un gran duro duelo. Exhaustos, agotados deben descansar durante largos años hasta que puedan volver a serles útiles a sus amos. Con ese entusiamo de reanudar su provechoso trabajo, Carlos Ruíz Zafón despertó de su letargo con ‘El Juego del Ángel’ hace casi tres años.

‘El Juego del Ángel’ es una gran aventura plagada de intriga, romance y tragedia a través de un laberinto de secretos inconfesables, donde el embrujo de los libros, la pasión y la amistad se conjugan en un relato que aúna la elegancia y la mesaura de las narraciones de Zafón, con las más sutiles pinceladas del humor más ingenioso. En esta última novela, el autor de ‘La Sombra del Viento’ regresa al Cementerio de los Libros Olvidados y nos sumerge de nuevo en su fascinante universo al más puro estilo de las historias folletinescas.  Sin embargo, ante el aleteo que amenazaba con convertirse en un gran huracán y los millones de ejemplares que ha logrado vender su sexta novela, las expectativas de los lectores ansiosos del Cementerio de los Libros Olvidados han podido superar al bello recuerdo de la primera vez.

El periodista, escritor y académico Sergi Dòria explica esta decepción de los lectores apuntando que esa percepción de que a la gente le haya gustado más ‘La Sombra del Viento’ se debe al “tono más  sentimental de esa novela y a la sensación de descubrimiento que supuso para los lectores“. Añade, sobre ‘El Juego del Ángel’, que es “una historia más diabólica, cáustica y amarga”.

A pesar del intento de Dòria por excusar la trama sobre la que se rige la última obra de Zafón, Eduardo Ruíz Tosaus cree que el autor no logró las expectativas de los lectores con esta novela:  “Comparada con su novela anterior, ésta carecía del encanto y la bella ingenuidad de ‘La sombra del viento’. El argumento del pacto faústico me pareció excesivamente trillado y, salvo algún personaje, la novela no consiguió cautivarme. Además, la presencia constante de la novela-película El corazón del ángel’ conducía a una trama demasiado obvia y poco sorprendente, donde el elemento fantástico y sobrenatural se encargaba de poner los diversos enigmas de la historia en su punto final. Si bien es cierto que el elemento satánico ya había aparecido en sus novelas, en ésta ocupa un lugar demasiado preponderante y, por lo tanto, resta originalidad a la trama”.

En una tesitura similar se enmarca la opinión de la profesora Emilia Velasco Marcos, a quien esta obra le pareció “artificiosamente truculenta”. Continúa diciendo que no cree “justificada la incidencia en el aspecto oscuro, los personajes no tienen el mismo atractivo que los de ‘La sombra del viento'” y añade que “el tiempo narrativo está menos logrado, incluso en algunos momentos me parece repetitiva y lenta”.

Aún así, millones de lectores siguen caminando con los protagonistas de las novelas de Zafón por una Barcelona otoñal sobre un manto de hojarasca que revolotea en las calles como piel de serpiente, prendidos a sus obras como el dragón que en la solapa de las camisas suele llevar su autor.

El cine no es la vida, sino un pedazo de papel

enero 15, 2010

Esta es una historia de libros, sí, de libros malditos; del hombre que los escribió, de un personaje que se escapó de las páginas de una novela para quemarla, de una traición y de una amistad perdida. Es una historia de amor, de odio y de los sueños que aún viven en la sombra del viento. Una historia con mirada cinematográfica.

Mucho se ha hablado, desde su publicación hace nueve años, de transformar ‘La Sombra del Viento’ en película; y muchos, también, los que se han prestado a ello. Sin embargo, y quizá por su experencia en el medio como guionista durante una etapa de su vida, Carlos Ruíz Zafón ve en esta hazaña “un proyecto complicado”. En este mismo sentido se sitúa el periodista del ABC  Sergi Dòria refiriéndose a este tema: “Coincido con Ruiz Zafón en que ‘La Sombra del Viento’ es una novela de difícil traslación cinematogràfica y él sabe mucho de guiones. Como sucede con otras obras literarias que nos decepcionan al levarlas a la pantalla, y pese a su visualidad, ‘La Sombra del Viento’ brinda una cadencia narrativa en sus casi seiscientas páginas con unos matices que se perderían en hora media o dos horas de película”.

Eduardo Ruíz Tosaus también es poco optimista en él tema. Él está seguro de que en el caso de esta novela, el tópico de que una película, en la mayoría de los casos, desvirtúa el original literario, dejaría de ser un tópico. Afirma que “el paso de capítulo a capítulo cual fundido en negro, las descripciones sombrías y umbrosas, las atmósferas de neblina o ciertos personajes malignos como Fumero” corroboran que ‘La Sombra del Viento’ ‘bebe’ del mundo cinematográfico. Así mismo, opina que “toda la producción literaria de Zafón tiene como forma de inspiración, entre otros, el mundo del cine como modelo intercultural del que la literatura no vive aislado. Pero también creo que será algo complicado que la historia de La sombra del viento pueda verse alguna vez en pantalla”.

A pesar de las suposiciones de los expertos, la incertidumbre entre los lectores aférrimos a Zafón sigue aún vigente. Cientos y miles de aficionados a su literatura anhelan poder oír, ya no sólo ver, cosas desconocidas, verdaderas maravillas que no tienen ni luz ni sombra; buscar esos sitios malditos que están cargados de historias fantasmales. Hoy, otro gran autor, Luis García Jambrina, demuestra este deseo en sus palabras: “Supongo que, en las manos adecuadas, daría lugar a una película interesante. A mí me gustaría ver en imágenes la atmósfera misteriosa de la película, esa Barcelona un tanto espectral y, desde luego, el cementerio de los libros olvidados, que es uno de los grandes hallazgos de la novela” (a mí también). “El hecho de que aún no existe una versión cinematográfica creo que se debe a que el autor no ha querido ceder los derechos, pues no ha encontrado una propuesta que le convenga. Creo que en la novela se nota su condición de guionista y de buen conocedor del cine: en la forma de estructurar la novela, en los diálogos, en las atmósferas…”.
 

Sin embargo, con desear no basta. Por eso, hay zafonmaniacos a los que ‘La Sombra del Viento’ ha despertado un entusiasmo especial y se han lanzado a filmar su propia película de la historia; porque, como bien ha dicho en más de una ocasión Carlos Ruíz Zafón, “la buena película siempre está en la cabeza del lector y eso no lo puede cambiar nadie”.
 

Nunca esperes al éxito. Él te sorprenderá

enero 11, 2010

“El éxito literario a gran escala es uno de los misterios sin resolver”, asegura Luis García Jambrina, profesor de la Universidad de Salamanca y autor de ‘El Manuscrito de Piedra’. Sin embargo, pese al enigma del que habla Jambrina, ése que oculta la receta mágica del éxito, ‘La Sombra del Viento’ resultó ser un hallazgo algo inaudito para todos aquellos buscadores de los tesoros literarios.

Con más de diez millones de ejemplares vendidos en 36 idiomas diferentes, Carlos Ruíz Zafón es el padre de una de las grandes revelaciones literarias de los últimos tiempos, de eso no cabe duda; pero… ¿a qué se debe su éxito?

Para Sergi Dòria “se debe a una forma de sensibilidad. Ruiz Zafón aporta una visualidad que proviene de su formación cinematogràfica y la expresa desde el clasicismo de la novela gótica. Su mirada, el empleo de las metáforas seducen al lector. La geografía que describe reaparece a través de esa mirada: en este caso, una Barcelona brumosa y estilizada”. Y nadie mejor que él sabe de lo que habla. Sergi Dòria es doctor en Periodismo, crítico del periódico ‘ABC’ y profesor universitario (¿qué más se puede pedir de una fuente?). Conoció a Zafón hace casi ocho años y entre sus colegas de profesión se dice de él que fue pionero en escribir con entusiasmo sobre ‘La Sombra del Viento’; por lo que le considero todo un zafonmaniaco. Fruto de esa relación con los libros y con el autor, nació ‘Guía de la Barcelona de Carlos Ruíz Zafón’, una guía literaria que surca calles y direcciones concretas de la ciudad y divide los caminos de los personajes de las novelas en ocho rutas, emanando así el frescor de la Barcelona más literaria.

Pero continuando con el asunto que nos ocupa, para  Eduardo Ruíz Tosaus, académico y crítico de literatura en la revista ‘Espéculo’, el éxito reside “en la dignidad literaria“. ” ‘La Sombra del Viento’ reunía multitud de aspectos muy atrayentes para un lector ávido de historias originales: una situación espacio-temporal adecuada, unos personajes bien desarrollados y una mezcla de realidad y ficción que no llegaba a la consecución de elementos sobrenaturales, de los que el lector puede estar cansado. Además, el ritmo in crescendo y el misterio de su argumento también supusieron otro punto de atracción de la novela. Quizá el mayor mérito de la historia residía en la amalgama de géneros, tonos y perspectivas tan utilizados que la hacían sorprendentemente original”. Se trataba, asegura,”de una novela sumamente pura, simple en el sentido positivo de los términos, rozando en algún caso la franqueza y sencillez de la novela juvenil”.

En este mismo sentido se sitúa Emilia Velasco Marcos, profesora de literatura de la Universidad de Salamanca. Entre todos los niveles literarios y narrativos que en la novela sobresalen, ella destaca uno: “el hábil tratamiento del tempo narrativo”. Afirma que si al argumento, a los personajes y al espacio no se le hubiera dotado de “un ritmo que atrapase al lector, se hubieran desperdiciado todas esas cualidades”.

Y entre tanto elogio narrativo, el enfrentamiento entre dos autores. Luis García Jambrina ha sacado tiempo entre sus clases de Literatura Española en la Universidad de Salamanca y su pluma literaria, para explicar, desde la perspectiva de un gran autor de novelas, donde habita el éxito anhelado por los escritores. Para él, las numerosas virtudes de la novela no acaban de explicar el éxito. ” En el caso de otros grandes éxitos literarios recientes, he podido detectar un fuerte componente feminista, pero no es este el caso. Para mí, “La sombra del viento” es, antes que nada, un gran homenaje al libro y a la lectura y a la literatura donde se mezclan de manera armoniosa la realidad y la imaginación”.

Y, después de todo, una cosa queda clara; y es que el éxito es, simplemente, lo diferente.

 

No existen fronteras entre las artes

diciembre 30, 2009

Todo es literatura: imágenes de luz, de tinta o sonidos envolventes en la sala de conciertos de la mente. Por eso, Carlos Ruíz Zafón ilustra por momentos las palabras, en términos visuales, y las asocia a sonidos, a músicas y a las texturas de las regias letras que componen su placentero trono literario.

Él asegura que “quien controla la música tiene los corazones en la mano”. Cada melodía es un lenguaje narrativo con una riqueza de abstracción infinita. Está muy conectada a la arquitectura de la prosa y genera una interacción subconsciente entre sus dedos deslizándose en un suave piano y las letras escritas en ‘La Sombra del Viento’.

Las piezas de la Banda Sonora de ‘La Sombra del Viento’ oscilan entre la ascética sencillez de un George Winston, el lirismo más acidulado de un Michael Nyman y hasta algún arrebato de euforia spielbergiano tipo John Williams. Pese a que él, modesto, sólo compone para sí mismo, sin pensar que nadie le va a escuchar, el proceso de lectura de esta obra literaria tiene, desde hace seis años,  un atrezzo musical que sirve de telón a la historia; porque, ¿quién mejor que el propio autor para trasladar las sensaciones de su novela a inocentes notas musicales?

La veintena de piezas que componen esta Banda Sonora rememoran pasajes, personajes y los miles de momentos que descubrimos ensimismados en las peripecias de los Sempere, en el donaire de la Bernarda y la donosura que emana la personalidad de Fermín, o en el sosiego envuelto en la oscuridad de Clara Barceló. Toda una magia disgregada de la belleza del lenguaje que Carlos Ruíz Zafón emigra hacia el confín de la música al son de un piano reviviendo los placeres de una bonita pluma sobre un viejo papel rasgado.

Aquí  sólo dejo el principio y el fin de todo lo que se puede escuchar.

 

Inspiración y genio son casi la misma cosa

diciembre 23, 2009

De noche, entre la medianoche y el amanecer. Relee, corrije sin cesar, salta de adelante para atrás, descarta, reconstruye y tira bastante material; palabras, quizá majestuosas, que quemarán entre cábalas sobre lo que podría estar y no está escrito en ‘La Sombra del Viento’.

Una novela es un viaje místico, aventurero del que hay que conocer el punto de partida, el destino final y todas las sendas que separan a ambos.

Y ahora sí…

La primera palabra que desencadenó la trama argumental de ‘La Sombra del Viento’ nació por casualidad, sin premeditación, sin una génesis concreta que diera el valor inicial que posteriormente llevaría a su apogeo con admirable sostificación y brío. La imagen de partida surgió de esos grandes oscuros hangares de viejos libros que hay en California, donde la bibliofília va a tientas con el impulso del buscador de tesoros. Le sugerían la idea de que en el mundo existen cosas muy valiosas que están olvidadas en algún rincón, solas, sin amparo alguno más que las motas de polvo que nadie  ha soplado para esparcir en el ambiente.  Fue entonces cuando redondeó esta imagen con laberintos y túneles y la trasladó a Barcelona, donde este tipo de almacenes no existe, pero que le permitían iniciar un tratamiento de ciudad misteriosa sin ser realista, pero otorgándole una síntesis de momentos importantes que dan carácter a la ciudad, aquélla de dragones de donde él forma parte hoy en día.

‘La Sombra del Viento’ no es una novela autobiográfica. Sin embargo “hubo un tiempo, de niño, en el que quizá por haber crecido rodeado de libros y libreros, decidí que quería ser novelista y llevar una vida de melodrama”. David Sempere, su protagonista, proclamó este deseo en alguna página del libro; quizá, aunque ahora no lo confiese, Ruiz Zafón anheló también de adolescente, al igual que su personaje, pasar a la prestigiosa historia de la literatura, lugar en donde las semblanzas son lo que queda y lo demás se evapora antes de tocar el suelo, porque “no basta con crear la obra, hay que salir a defenderla a la jungla”.

La eternidad: una rara virtud de la literatura

diciembre 22, 2009
…..
Un pequeño esfuerzo es el mejor sustituto de las excusas; tanto es así, que cada vez son más los certámenes de premios que nacen con el propósito de coadyugar el auge de la producción literaria. Algunas de las fechas ya han salido a la luz y como no es de recibo dejar que los acontecimientos fluyan sin habernos permitido gozar de ellos, no los dejes pasar sin que “la verdad de un escritor no coincida con la verdad de quienes reparten el oro”.

 

– 28 enero 2010 ‘Premi de les lletres catalanes Ramon Llul’: La  Editorial Planeta, junto con el Gobierno de Andorra, en el propósito de estimular la producción de la literatura en catalán, entregarán este día  el ‘Premi de les lletres catalanes Ramon Llul 2010‘ en Andorra la Vella.

  

 – Enero 2010, ‘Premio de Edebé de Literatura Infantil’: Un acontecimiento anual que reunirá las obras de mayor calidad literaria para jóvenes y niños será la XVIII Premio Edebé de Literatura Infantil, que se concederá a finales del mes de enero en una fiesta destinada a tal fin. Ruíz Zafón consiguió este galardón con la publicación de su primera novela de literatura juvenil ‘El Príncipe de la Niebla’.

– Febrero 2010, ‘Premio Primavera de Novela’: La Editorial Espasa Calpe y Ámbito Cultural El Corte Inglés, con el fin de apoyar la creación literaria y contribuir a la máxima difusión de la novela como forma de expresión artística de nuestra época en el mundo hispanoamericano celebrarán, durante la última semana de febrero, el XIV Premio Primavera de Novela en el que se dará a conocer el nombre de los galardonados.

 Marzo 2010, ‘Premio Azorín’: La Diputación Provincial de Alicante, en colaboración con Editorial Planeta, S.A., entregarán el Premio Azorín de Novela del año 2010 en una fiesta en la provincia de Alicante, durante el mes de marzo.

 

Ángela Becerra. Ganadora en 2009 por su obra 'Ella, que todo lo tuvo'.

 – Marzo 2010, ‘Premio Iberoamericano Planeta-Casa de América de Narrativa’: Editorial Planeta y Casa de América, con el objetivo de promover la narrativa en lengua española, convocan el IV PREMIO IBEROAMERICANO PLANETA-CASA DE AMÉRICA DE NARRATIVA para obras inéditas escritas en castellano. El fallo del Jurado se hará público en el transcurso de una fiesta literaria que se celebrará en el mes de marzo de 2010. El Premio será itinerante, de tal forma que cada año se fallará en un país iberoamericano distinto. En 2010 se fallará en Valparaíso (Chile). 

Astrid Lindgren, la escritora desconocida.

– Marzo 2010, ‘Premio Memorial Astrid Lindgren’: Es otorgado por el gobierno de Suecia, de modo anual, a un autor de literatura infantil y juvenil, a un ilustrador o a un promotor de la lectura, de cualquier país del mundo en homenaje a la escritora sueca Astrid Lindgren. Los ganadores del año 2010 serán anunciados durante el mes de marzo.

 – 10 diciembre 2010, ‘Premio Nobel de Literatura’: Estos premios se instituyeron como última voluntad de Alfred Nobel. Los galardones se entregan anualmente en una ceremonia celebrada en la Sala de Conciertos de Estocolmo el 10 de diciembre, fecha en el Alfred Nobel murió. Según las palabras de Nobel, este premio debe concederse “a quien haya concedido en el campo de la literatura la obra más destacada, en dirección ideal”.

 

 

Donde habitan los tesoros que otros desechan

diciembre 20, 2009

Este lugar es un misterio, Daniel, es un santuario. Cada libro, cada uno que ves, tiene alma. El alma de quien lo escribió, y el alma de quienes lo leyeron y vivieron y soñaron con él. Cada vez que un libro cambia de manos, cada vez que alguien desliza la mirada por sus páginas, su espíritu crece y se hace fuerte. Hace ya muchos años, cuando mi padre me trajo por primera vez aquí, este lugar ya era viejo. Quizá tan viejo como la misma ciudad. Nadie sabe a ciencia cierta desde cuándo existe, o quiénes lo crearon. Te diré lo que mi padre me dijo a mí. Cuando una biblioteca desaparece, cuando una librería cierra sus puertas, cuando un libro se pierde en el olvido, los que conocemos este lugar, los guardianes, nos aseguramos de que llegue aquí. En este lugar, los libros que ya nadie recuerda, los libros que se han perdido en el tiempo viven para siempre, esperando llegar algún día a las manos de un nuevo lector, de un nuevo espíritu. En la tienda nosotros los vendemos y los compramos, pero en realidad los libros no tienen dueño. Cada libro que ves aquí ha sido el mejor amigo de alguien. Ahora sólo nos tienen a nosotros, Daniel.

El Cementerio de los Libros Olvidados, el lugar más emblemático de las dos últimas novelas de Carlos Ruíz Zafón (‘La Sombra del Viento’ y ‘El Juego del Ángel’) toma vida en la calle del Arco del Teatro, calle típica entre las calles del llamado ‘barrio chino’. Esta calle une la avenida del Paralelo con La Rambla. Si continuamos bajando esta calle, nos encontraremos con el antiguo convento de los Agustinos Descalzos (1626), ahora convertido en el Centre d’Art Santa Mònica (Centro de Arte Santa Mónica), sala de arte de la Generalitat que ha conservado el nombre del antiguo convento y que en la actualidad acoge interesantes exposiciones. Al lado está la Iglesia de Santa Mònica, que guarda en su interior un notable claustro barroco muy austero.

Una vez llegamos al final de La Rambla, tenemos las Drassanes (Atarazanas) que conforman el edificio gótico civil más importante de la ciudad. Construidas a lo largo de los siglos XIII y XIV, han sido recuperadas después de 1939 como local público y están, en parte, ocupadas por el Museo Marítimo, creado durante la Guerra Civil (1936-1939) y abierto el año 1941. El edificio del Sector Naval de Cataluña ocupa una parte de los terrenos del antiguo Cuartel de las Atarazanas, construido en 1792, al ser cedido el edificio al arma de artillería. Cuando más tarde fue abandonado, se procedió a su derribo.

Si ahora nuestra inquietud es continuar nuestro recorrido desde El Cementerio de los Libros Olividados por la calle del Arco del Teatro hacia arriba, sabed que nos encontraremos con el Teatro Principal que, situado en el lado derecho de La Rambla de Santa Mónica, oculta en sí misma una apasionante historia: En el año 1568, Felipe II concedió al Hospital de la Santa Cruz el privilegio de construir un teatro en Barcelona que pudiese mantener a esta caritativa institución con el producto de sus recaudaciones. Los terrenos fueron cedidos por Joan Bosch y el año 1603 se levantó un teatro de madera en el mismo lugar en que se encuentra el actual. El teatro de madera fue más tarde substituido por uno de obra que se incendió en el año 1787. Posteriormente fue construido un nuevo edificio en el que, por primera vez, se representó en el país ópera italiana. Antiguamente se le había conocido como Corral de Comedias y, más tarde, como Casas de la Ópera. Posteriormente se le dio el nombre Teatro de la Santa Cruz. El año 1847 fue objeto de una importante restauración y recibió en nombre de Teatro Principal con el que se le conoce actualmente. Sufrió aún dos incendios más: uno el año 1924 y el último en el año 1933. La forma de la fachada es curvada y tripartita, y está adornada con cuatro bustos de actores y actrices del pasado.

Y es que todo amante de la lectura que se precie tiene en su corazón su propio Cementerio de los Libros Olvidados. El de Zafón ya sabemos dónde se encuentra pero… ¿sabes dónde habita el tuyo?